
Situado en las proximidades del cráter de Bandama, sus habitantes vivían en cuevas excavadas en la roca, como determinadas comunidades aborígenes de la Isla, de las que hoy se conservan en su estado primitivo sólo unas pocas.
En La Atalaya de Santa Brígida se elaboraba siguiendo técnicas antiquísimas, la vajilla que se consumía en la mayor parte de los hogares de la Isla. Aquí los alfareros/as se conocen como loceros/as y a la alfarería se le denomina loza.
En La Atalaya de Santa Brígida se elaboraba siguiendo técnicas antiquísimas, la vajilla que se consumía en la mayor parte de los hogares de la Isla. Aquí los alfareros/as se conocen como loceros/as y a la alfarería se le denomina loza.